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  • Armin Copa

El vicepresidente Edmand Lara solicitó formalmente al presidente Rodrigo Paz la renovación inmediata del Alto Mando Policial y el relevo del comandante general, Mirko Antonio Sokol. Esta postura surge tras la acumulación de crímenes violentos sin resolver, especialmente en el departamento de Santa Cruz, donde la autoridad percibe un avance del crimen organizado sobre las instituciones estatales. Según Lara, la actual dirección de la fuerza pública carece de resultados efectivos frente a los asesinatos que ocurren de forma cotidiana en el territorio nacional.

La autoridad cuestionó la integridad de los jefes policiales y señaló una supuesta contaminación institucional que impide el esclarecimiento de hechos de sangre de alto impacto. Entre los casos mencionados figuran el homicidio de un magistrado del Tribunal Agroambiental y el de un piloto durante una competencia deportiva, situaciones que generan un clima de desprotección para la ciudadanía. Lara enfatizó que la permanencia de la actual dirigencia representa un riesgo para la vida de los bolivianos, dado que el país carece de garantías básicas para el libre tránsito y la seguridad personal.

El pedido de cambios estructurales incluye denuncias sobre presuntos actos de corrupción y extorsión dentro de las filas policiales, donde algunos efectivos priorizarían beneficios económicos ilícitos sobre sus labores de vigilancia. El vicepresidente advirtió sobre la vulnerabilidad de cualquier habitante frente a la violencia desmedida y exhortó a la población a exigir una transformación profunda en la entidad. Para el segundo mandatario, la designación de un nuevo comando con capacidad operativa constituye el único camino para frenar la impunidad y recuperar la confianza en la seguridad pública.