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  • Wilma Pérez

Por vigésima año, y de forma ininterrumpida, se iniciará hoy el pago del bono Juancito Pinto que debe llegar a 2.256.646 estudiantes beneficiarios en todo el país y un presupuesto estimado en 690,81 millones de bolivianos. En esta oportunidad, la particularidad es que el monto se elevará a 300 bolivianos por estudiante, que representa un incremento del 50 por ciento con respecto a la gestión de 2025.


El beneficio está destinado a estudiantes de educación primaria y secundaria de unidades fiscales, de convenio y de educación especial. “Vamos a tener actos del inicio del pago el día lunes (de forma) simultánea y prácticamente en todo el país. Nuestro presidente, Rodrigo Paz, participará en La Paz en la entrega de este bono”, dijo el ministro de Educación, Érick Sanjinés.


El incentivo está dirigido a estudiantes de educación primaria y secundaria de unidades educativas fiscales y de convenio, así como a estudiantes de educación especial. La madre, el padre o el tutor quien se hubiera registrado es quien debe hacer el cobro, según la modalidad seleccionada a lo largo del registro.


En esta oportunidad el pago contempla tres modalidades: una de carácter presencial, es decir que el titular debe acudir a una sucursal habilitada del Banco Unión, en cualquier punto del país, con su cédula de identidad física y vigente. También se habilitaron los desembolsos a billeteras móviles y el abono a una cuenta bancaria del titular.


El Ministerio de Educación informó que alrededor de 1,9 millones de beneficiarios cobrarán en ventanillas, mientras que unos 261 mil recibirán el dinero mediante la billetera móvil Yasta y cerca de 48 mil con el abono en cuenta.


Desde hoy, y hasta el 1 de noviembre, podrán cobrar los titulares cuyo carnet termine en 1 y 2; del 2 al 8 de noviembre los dígitos 3 y 4; del 9 al 15 quienes tengan terminación en 5 y 6; del 16 al 2 de noviembre los que terminen en 7 y 8; y, finalmente, del 23 al 28 de noviembre el resto de los beneficiarios de este incentivo a la permanencia de los estudiantes en las aulas.


La medida se implementa en pleno conflicto entre el Gobierno y los dirigentes del magisterio urbano nacional, que motivó a la declaratoria de un paro de 24 horas el viernes en rechazo a las políticas económicas y educativas del Ejecutivo. Entre sus principales demandas se encuentran el incremento del presupuesto, mejor salario, asignación de nuevos ítems y la nivelación de la carga horaria.