- Economía
- Armin Copa
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Sebastián Daroca, ratificó la permanencia de la estatal bajo administración pública y rechazó cualquier intención de venta a privados. Durante un anuncio oficial, el ejecutivo comunicó el inicio de un diagnóstico profundo que incluye la evaluación técnica y meritocrática de todo el personal en un plazo de veinte días. Como parte de este ordenamiento, los altos mandos y directores distritales pusieron sus cargos a disposición para facilitar la renovación institucional.
La estrategia de fortalecimiento contempla la colaboración de organismos internacionales para modernizar la estructura operativa y adecuarla a una futura normativa de hidrocarburos. Daroca enfatizó la aplicación de una política estricta contra la corrupción y la ejecución de un plan de optimización de gastos. En este sentido, cuestionó inversiones previas en infraestructura innecesaria y aseguró que esos fondos se reorientarán hacia áreas prioritarias como el control de calidad de los carburantes y el soporte técnico.
Respecto al suministro de energéticos, la entidad garantizó la provisión regular en el mercado interno y descartó ajustes en los costos para el consumidor final. La administración atribuyó las recientes dificultades en el despacho de diésel a un incremento inusual en la demanda, situación que consideran bajo control tras aumentar los volúmenes de distribución. Asimismo, la estatal intensificó las inspecciones en la cadena logística para asegurar que la gasolina cumpla con los estándares técnicos requeridos.