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  • Guillermo Nina

Entre las calles Arturo Valle y Fournier, en la zona 16 de Julio, de la ciudad de El Alto, se encuentra un lugar donde las personas  pueden comprar perros, gatos, aves e incluso animales silvestres. Por lo general, estos ejemplares están en condiciones de hacinamiento, sin agua ni alimentos. Y, a pesar que una ordenanza municipal prohíbe el comercio de animales, este punto es concurrido. Curiosos y potenciales compradores llegan a ese punto. 


Los controles que ejecutan funcionarios municipales son ineficientes, carecen de protocolos y los vendedores sacan provecho de vacíos legales. 


Una de las voluntarias de la Casa de la Mascota, la abogada Milenka Choque, señaló que uno de los mayores problemas para combatir la venta de animales son los vacíos legales, porque no hay sanciones severas contra los comercializadores de animales. “La misma ordenanza municipal que está vigente desde hace más de dos décadas, adolece de vacíos legales, porque carece de sanciones claras y lo suficientemente fuertes para desincentivar la venta ilegal”, complementó.


Es por eso que sugirió elaborar disposiciones legales que sancionen con severidad la venta de animales.
A todo eso se suma que los controles que se hacen son esporádicos, no se hace un control efectivo, por lo que las personas aprovechan esa situación para reincidir en la actividad.


Además, no haycoordinación entre la Alcaldía y la Policía, por lo que estos animales vuelven a sus dueños, por ejemplo, hasta hace poco hubo dos operativos que permitieron rescatar a 67 animales. Todos fueron entregados a la Secretaria de Salud para su derivación al Centro Municipal de Zoonosis (Cemzoo) para su correspondiente revisión y atención veterinaria especializada.


En el reciente operativo, el secretario de Seguridad Ciudadana de El Alto, Elio Pacheco, explicó que el éxito de estas acciones obedece a la información brindada por personas particulares. La investigación realizada para esta intervención arrojó evidencias de que se trataría de ciertos intermediarios o distribuidores provenientes de Cochabamba y Desaguadero quienes dotan de las mascotas a los comercializadores de la feria.


“Se ha instruido que se ejecute un operativo a objeto de interceptar a aquellas personas que trasladen cachorros, gatitos y otros animales desde Cochabamba y Desaguadero a La Paz para venderlos”, sostuvo la autoridad.


Sin embargo, mientras no haya una disposición legal que reprima este tráfico de vida, todo continuará...