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- Armin Copa
El mandatario de Estados Unidos planteó este sábado la creación de una alianza castrense en Latinoamérica destinada a enfrentar de manera conjunta a las organizaciones criminales. Durante la cumbre "Escudo de las Américas", celebrada en Miami, el jefe de Estado norteamericano solicitó la colaboración activa de los gobernantes de la región para frenar el avance de las mafias dedicadas al tráfico de estupefacientes. El objetivo central de esta iniciativa radica en blindar la seguridad del continente mediante una fuerza operativa coordinada entre varios países socios.
La administración estadounidense señaló de forma directa a México como el punto crítico de la violencia generada por los grupos irregulares en el hemisferio. A pesar de esta afirmación, el presidente de la nación norteña utilizó un tono cordial hacia su par mexicana, Claudia Sheinbaum, a quien describió como una figura de trato afable. Este contraste marca una postura que combina la presión política sobre la situación de seguridad en el territorio vecino con un reconocimiento a la gestión personal de su mandataria.
El encuentro diplomático reúne a una decena de líderes con el fin de unificar criterios sobre el control migratorio y la soberanía ante influencias externas. Los acuerdos discutidos en Florida buscan establecer una hoja de ruta militar y tecnológica que permita debilitar la estructura financiera y operativa de los carteles. Esta propuesta representa una de las estrategias más ambiciosas de la Casa Blanca para recuperar el control estratégico y garantizar la estabilidad en la región bajo su nueva visión de política exterior.