- Política
- Armin Copa
El alcalde electo de El Alto, Eliser Roca, dio por finalizado el proceso de traspaso de mando con una alerta sobre la crítica situación económica de la municipalidad. Según la nueva autoridad, la administración entrante hereda un déficit financiero y una deuda que sobrepasa los 800 millones de bolivianos. Además, Roca señaló que la gestión saliente comprometió más de la mitad del presupuesto correspondiente al año 2026, lo que deja un margen de maniobra limitado para la ejecución de proyectos y el cumplimiento de obligaciones durante los meses restantes.
Los equipos técnicos encargados de la transición reportaron serias dificultades para obtener información oficial, denunciando bloqueos administrativos y falta de cooperación por parte de los funcionarios salientes. Ante este escenario, la comisión recurrió a plataformas estatales de contratación y consultas con organizaciones vecinales para reconstruir el estado administrativo de la alcaldía. Los reportes indican que solo queda disponible el 46% de los recursos anuales, situación que obligará a la nueva gestión a aplicar políticas de austeridad y a buscar fuentes de financiamiento externo de manera urgente.
Entre las irregularidades detectadas, la autoridad electa cuestionó la firma reciente de un contrato modificatorio con la empresa de aseo urbano que incrementa significativamente los costos anuales. Roca advirtió que este aumento impactará directamente en las tarifas que paga la ciudadanía y anunció que realizará auditorías para transparentar el manejo de los recursos públicos. La nueva administración prevé evaluar medidas legales contra quienes obstaculizaron la entrega de datos, mientras enfoca sus esfuerzos en priorizar la inversión pública pese a las restricciones presupuestarias encontradas.