• Seguridad
  • Armin Copa

4/2/2026.- El comandante de la institución, general Mirko Sokol, reconoció que la fuerza del orden carece de equipo y armamento moderno para combatir a las organizaciones delictivas actuales. La autoridad señaló que, tras el reciente secuestro en Yapacaní, se evidenció una desventaja operativa frente a bandas que poseen armas sofisticadas. Según el jefe policial, esta situación deriva de un proceso de desarticulación institucional ocurrido durante las últimas dos décadas.

El alto mando policial explicó que la entidad busca generar ingresos propios y gestionar financiamiento externo para adquirir los elementos tácticos indispensables. El objetivo central de esta iniciativa radica en recuperar la capacidad de respuesta y fortalecer la seguridad en las zonas donde la delincuencia ganó terreno. Sokol subrayó que el actual Gobierno realiza gestiones para devolver la protección necesaria a los efectivos que enfrentan a estas estructuras.

La cúpula policial denunció que la desprotección institucional permitió que grupos criminales penetraran diversos estamentos del sistema de justicia y de la propia policía. Sokol advirtió que este escenario de inseguridad afecta el control de las calles y dificulta las labores de investigación y captura. Ante esta realidad, la fuerza pública proyecta un plan de modernización para revertir la vulnerabilidad en la que se encuentra el personal de seguridad.