- Sociedad
- Wilma Pérez
Bajo el lema “Más oportunidades para seguir estudiando”, el Gobierno dio inicio ayer al pago del Bono Juancito Pinto con un incremento de 100 bolivianos por estudiante. Sin embargo, los datos oficiales del Ministerio de Educación muestran un escenario adverso: el abandono escolar subió de 54.830 alumnos en 2024 a 61.018 en 2025.
Esta cifra representa una tasa de abandono intraanual del 2,1 por ciento, porcentaje superior al 1,9 por ciento registrado la gestión anterior. El impacto difiere según el nivel de enseñanza. Durante 2025, Secundaria concentró la mayor cantidad de bajas con una tasa del 3 %, equivalente a 37.270 estudiantes que dejaron las aulas educativas.
En Primaria el registro llegó al 1,4 %, que corresponde a 19.200 alumnos, mientras que en el nivel Inicial alcanzó la misma cifra porcentual con 4.548 casos.
Al respecto, el ministro de Educación, Érick Sanjinés, manifestó que “estos datos nos hablan de oportunidades que están en riesgo de perderse y es importante que los estudiantes sigan en las aulas. Necesitamos que aprendan y reciban educación que les servirá para toda la vida”. La brecha también se evidencia en el análisis por sexo y ámbito geográfico.
El abandono afectó al 2,4 % de los varones (35.708 casos) frente al 1,8 % de las mujeres (25.310 casos). En las zonas rurales, la tasa se elevó al 2,8 por ciento con 35.968 retiros, mientras que en el área urbana llegó al 1,8 % con 25.050 casos. La evolución histórica muestra fluctuaciones en los indicadores.
En la gestión 2017, la tasa de abandono en el país era del 1,83 %; en 2018 bajó al 1,75 % y en 2019 se situó en 1,74 %. Tras la clausura escolar de 2020 sin datos registrados, la cifra descendió al 1,46 % en 2021 y al 1,16 % en 2022. El Registro Único de Estudiantes indica que el principal motivo declarado para el abandono es el viaje o traslado con 15,7 %, seguido de la falta de dinero con 14,3 % y la falta de interés con 14,1 %.
La sxecretaria ejecutiva de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia, Miriam Ayala, expuso la postura del sector. “La presión económica obliga a los estudiantes a buscar empleo para ayudar a sus padres a adquirir alimentos e insumos de primera necesidad”, dijo.
La dirigente agregó que familias completas migran hacia otros departamentos o fuera del país. Según sus datos, Chuquisaca registra 4.975 bajas, La Paz entre 10 mil y 12 mil, mientras que Oruro y Potosí computan entre 8.000 y 9.000 casos de deserción escolar.