• Economía
  • Armin Copa

7/1/2026.- La escasez de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en varias ciudades del país obligó a las autoridades a implementar controles estrictos en la comercialización. La viceministra de Industrialización, Tatiana Genuzio, anunció que la venta de garrafas requiere ahora la presentación obligatoria de la cédula de identidad para limitar la adquisición a una sola unidad por ciudadano. Esta medida busca frenar la sobredemanda y el agio reportado principalmente en barrios de Santa Cruz, donde los vecinos denuncian incrementos arbitrarios en el costo del producto.

A pesar de las aglomeraciones y los reclamos en los puntos de distribución, el Poder Ejecutivo sostiene que el despacho de combustible desde las plantas de almacenaje mantiene un ritmo regular. La autoridad explicó que la restricción es de carácter provisional y que la frecuencia de compra debe coincidir con el consumo promedio de una familia, estimado entre tres y cinco días. El objetivo central de estos operativos es estabilizar el abastecimiento interno y disuadir a quienes intentan acaparar el insumo para fines especulativos.

El Ministerio de Hidrocarburos ratificó que el precio oficial de la garrafa permanece congelado en 22,50 bolivianos en todo el territorio nacional. Esta decisión política separa al gas doméstico de las recientes liberaciones tarifarias aplicadas a la gasolina y al diésel, con el fin de proteger la economía de los hogares. Las unidades de control esperan que el flujo de comercialización recupere la normalidad en las próximas cuarenta y ocho horas, momento en el que se evaluará la continuidad de las restricciones actuales.