- Economía
- Armin Copa
El Gobierno nacional formalizó la autorización de la biotecnología HB4 para el cultivo de oleaginosas, atendiendo así una solicitud histórica del sector productivo. El anuncio tuvo lugar durante la feria Exposoya 2026, donde el ministro de Planificación del Desarrollo entregó el documento oficial a los representantes gremiales. La medida busca dotar a los agricultores de instrumentos técnicos avanzados para enfrentar los desafíos del entorno y mantener la estabilidad económica del país.
Esta innovación biológica permite que las plantaciones presenten una mayor resistencia ante periodos de sequía severa y cambios bruscos de temperatura. Según las autoridades, el empleo de estas semillas modificadas tiene como fin primordial asegurar el abastecimiento de alimentos y optimizar la productividad por superficie cultivada. De esta manera, se pretende resguardar el capital invertido por los productores frente a las dificultades climáticas que afectaron los rendimientos en campañas pasadas.
La resolución administrativa faculta a las entidades de investigación y empresas semilleras para integrar este avance en la creación de nuevas variedades locales. Pese al beneficio productivo expuesto por el Ejecutivo, diversos colectivos defensores del medio ambiente manifestaron sus reservas ante la implementación de este evento tecnológico en el territorio boliviano. La normativa ya se encuentra vigente y marca un cambio significativo en las políticas agropecuarias destinadas a la exportación.