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  • Armin Copa

El presidente Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5594, el cual establece una profunda reestructuración del Ministerio de Relaciones Exteriores con el fin de potenciar el perfil económico de la diplomacia boliviana. La modificación más relevante recae sobre el antiguo Viceministerio de Comercio Exterior e Integración, que a partir de ahora asume la denominación de Viceministerio de Comercio Exterior, Inversiones Extranjeras e Integración. Esta oficina contará con tres direcciones específicas destinadas a la gestión de acuerdos comerciales, la captación de capitales internacionales y la administración de asuntos fronterizos.

La nueva normativa busca que la política exterior trascienda las relaciones protocolares y se convierta en una herramienta activa para la competitividad nacional. Entre las funciones asignadas a la cartera estatal destaca la creación de estrategias para diversificar la producción local y facilitar el ingreso de productos nacionales a mercados globales. Asimismo, la Cancillería asume la tarea de analizar el panorama geopolítico y geoeconomía global, permitiendo que el país responda con mayor eficacia a los cambios que influyen en la estabilidad económica interna.

Este ajuste estructural se complementa con el Decreto Supremo 5593, que redefine las competencias del Comité Nacional de Facilitación del Comercio bajo un liderazgo más sólido del cuerpo diplomático. Con estas medidas, el Ejecutivo pretende que sus delegaciones en el exterior actúen como agentes de promoción económica que incentiven la llegada de inversiones al territorio. El objetivo final consiste en posicionar a Bolivia como un destino atractivo para el capital foráneo, coordinando esfuerzos con diversas instituciones públicas para fortalecer el desarrollo nacional.