• Economía
  • Armin Copa

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, aclaró que la administración estatal no prevé ajustes en el precio de los carburantes ni en la subvención vigente. La autoridad explicó que las determinaciones gubernamentales responden a análisis estratégicos de largo plazo y no a variaciones diarias del mercado internacional. Según el titular, el crudo presentó picos cercanos a los 120 dólares, pero también descensos significativos, lo cual refleja una inestabilidad que impide tomar medidas definitivas en este momento.

La gestión económica actual considera irresponsable modificar las tarifas internas basándose en fenómenos que podrían resultar transitorios. Por ahora, el costo de la gasolina y el diésel permanece invariable en el país, mientras el Ejecutivo aguarda la consolidación de una tendencia clara en el mercado externo. Espinoza señaló que un cambio en la política de precios solo ocurrirá si el incremento del petróleo persiste durante varias semanas, pues de lo contrario, la situación actual se convertirá en un evento anecdótico.

Un factor que otorga tranquilidad al Estado es el ciclo de adquisición de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que compra suministros para periodos de hasta treinta días. Debido a este sistema, el combustible disponible se obtuvo a precios inferiores a los registros actuales, lo que garantiza estabilidad en el corto plazo. Además, el control reforzado en las zonas fronterizas permite mitigar la demanda anómala derivada del contrabando, mientras se espera el próximo ciclo de compras para evaluar nuevas acciones.