- Economía
- Armin Copa
El presidente Rodrigo Paz promulgó el Decreto Supremo 5591, el cual deja sin efecto la normativa que permitía el ingreso de grano de soya al país sin el pago de tributos aduaneros. Esta decisión surge tras la publicación en la Gaceta Oficial del Estado, donde se establece la abrogación del Decreto 5547, cuya vigencia estaba prevista originalmente hasta finales de diciembre de 2026. La medida gubernamental responde a las demandas de diversos sectores productivos que manifestaron su disconformidad con la apertura del mercado interno a productos extranjeros.
Los productores agropecuarios de la región oriental realizaron movilizaciones y bloqueos en las rutas principales para expresar su rechazo a la importación del grano. Según representantes del sector, la medida anterior resultaba innecesaria debido a que la producción nacional de soya es excedentaria y satisface plenamente la demanda interna. Los agricultores argumentaron que incentivar la compra de materia prima externa provoca la salida de divisas, mientras que el fortalecimiento de la exportación permite la captación de dólares para la economía del país.
Expertos y dirigentes del rubro, como el ex titular de Promasor, recalcaron la importancia de proteger el empleo local y la estabilidad financiera a través del fomento a la producción propia. Con la eliminación de este beneficio arancelario, el Ejecutivo busca estabilizar las relaciones con los gremios del agro y evitar el ingreso de contrabando de otros granos como el arroz. El nuevo decreto entró en vigor de manera inmediata, lo que restaura las condiciones anteriores para el comercio exterior de esta oleaginosa.