- Política
- Susana Salinas
Durante la reciente década, el pasaporte boliviano navegó por aguas inciertas, osciló entre los puestos 62 y 67 a escala global. Sin embargo, un reciente reporte del Henley Passport Index 2026, elaborado con base en datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), reveló un cambio de tendencia. Bolivia se sitúa en la actualidad en la posición 58, lo que permite a sus ciudadanos cruzar fronteras en 77 países y territorios sin necesidad de obtener una visa previa.
ESTRATEGIA
El ascenso responde a una estrategia de la “diplomacia de puertas abiertas”, iniciada a finales de 2025. La clasificación global mide el “poder” de los pasaportes con base en la cantidad de destinos a los que sus titulares pueden acceder sin necesidad de visado.
El punto de inflexión se dio el 1 de diciembre, cuando el Gobierno oficializó la eliminación de visas para ciudadanos de potencias turísticas y económicas como Estados Unidos e Israel, además de naciones como Corea del Sur, Sudáfrica y varios estados de la Unión Europea, Bulgaria, Malta y Rumanía.
La política de reciprocidad no sólo buscaba atraer visitantes, sino mejorar la percepción de Bolivia ante los organismos migratorios globales. “Un pasaporte fuerte es el reflejo de un país que coopera, que es seguro y que está integrado al comercio”, aseguró Christian H. Kälin, presidente de Henley & Partners y creador del Henley Passport Index.
Respecto al “Passport King” (pasaporte poderoso en inglés), Kälin sostuvo que la fuerza de un documento de este tipo no es solo un privilegio de viaje, sino un indicador de la salud diplomática y económica del país de expedición.
Sus análisis subrayan que los países con mayor acceso sin visa suelen ser aquellos que cooperan a la comunidad internacional, mantienen tratados y acuerdos bilaterales sólidos. Además, son seguros y con bajos niveles de riesgo migratorio o criminal para otros Estados. También están integrados al comercio y poseen economías abiertas que facilitan el intercambio global.
En el contexto actual, la idea resuena con el ascenso de Bolivia al puesto 58, impulsado precisamente por nuevas políticas de reciprocidad y apertura diplomática que han fortalecido la confianza internacional en el documento boliviano.
MOVILIDAD
El estado actual de la movilidad global para los ciudadanos bolivianos abarca 199 pasaportes y 227 destinos. Bolivia se consolida en una posición intermedia, al permitir el ingreso a decenas de naciones bajo modalidades de exención de visado o trámites simplificados.
DESTINOS
Sudamérica y el Caribe continúan siendo las zonas de mayor apertura para los bolivianos. El beneficio de libre tránsito se extiende a países vecinos como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú y Uruguay, además de destinos estratégicos en Centroamérica y el Caribe como México, Panamá, Costa Rica y República Dominicana. La lista en el continente también incluye territorios como las Islas Vírgenes Británicas, Bahamas y Jamaica, asl facilitar no solo el turismo, sino también el intercambio comercial y académico.
En el continente europeo, la Federación Rusa y Turquía se mantienen como los principales destinos que no exigen visa previa, por lo que funcionan como puertas de enlace clave entre occidente y oriente.
Por su parte, Asia muestra una apertura significativa. Los bolivianos pueden ingresar libremente o con visa al arribo a potencias turísticas y financieras como Singapur, Hong Kong, Tailandia, Catar y Malasia, además de destinos emergentes como Filipinas a Islas Maldivas.
El informe destaca que el pasaporte boliviano gana terreno en África, con acceso a países como Sudáfrica, Egipto, Kenia e Islas Seychelles. En Oceanía, la libertad de viaje se extiende a territorios del Pacífico como Micronesia, Samoa y la Polinesia Francesa, entre otros sitios.
A escala global, el ranking sitúa a Singapur en la cima, con acceso a 192 destinos sin visa. El podio lo completan Japón, Corea del Sur y Emiratos Árabes Unidos, cuyos ciudadanos pueden ingresar a 187 países sin trámites previos.
La posición de Bolivia en este índice es un reflejo directo de sus acuerdos bilaterales y su apertura diplomática. Fortalecer estos vínculos es la clave para incrementar la libertad de movimiento de sus ciudadanos en el tablero internacional.