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  • Guillermo Nina

Los asentamientos y nuevas construcciones continúan en el sector de Kantutani Bajo, en el que se proyecta erigir el Parque 3.600, lo que genera tensión entre los funcionarios ediles y las personas que hicieron edificaciones precarias e ilegales en ese sector. 

El director de Gobernanza de la Alcaldía, Raúl Moreno, denunció que hubo obstrucciones y agresiones al personal municipal que intenta cumplir las labores de desalojo, en tanto que los vecinos de las zonas adyacentes pidieron evitar esas construcciones.


“En todo momento se ha mantenido un espíritu conciliador, de respeto a la vida y, por la vía pacífica, se ha intervenido el lugar en varias oportunidades. Se han emitido notificaciones y se han sostenido reuniones con los dirigentes del lugar. Sin embargo, algunas personas, pese a firmar acuerdos, los incumplen de manera inmediata”, indicó Moreno.


El funcionario recordó que el sector es considerado una zona de riesgo y remarcó que su responsabilidad es preservar la vida y seguridad de la población, por lo que se analizan adoptar otras medidas.
En tanto, vecinos de Kantutani y Sopocachi Bajo solicitaron intervenir, puesto que no se ejerce control para evitar las nuevas construcciones. 

“La Alcaldía debería intervenir con maquinaria y destruir esas casas, porque pone en peligro a toda la zona. Se habló con las personas que están ahí, pero no entienden, por lo que debería intervenir la Policía”, sostuvo Luis Segura, uno de los residentes en la zona. Las personas que viven en la parte superior denunciaron que cada fin de semana aparece una nueva edificación sin que alguien haga algo.


El funcionario explicó que el Gobierno Municipal cuenta con información técnica e imágenes satelitales que permiten hacer una comparación de las construcciones existentes antes y después del deslizamiento registrado en el sector. Según los datos expuestos, después del desastre del 30 de abril de 2019 se había identificado la presencia de aproximadamente 60 personas en el área, mientras que actualmente la cifra se aproxima a unas 300.


“Cada fin de semana aparece una nueva persona y dice que tiene su propiedad en este sector, por lo que debería intervenir y cerrar el lugar”, comentó el dirigente.


Por el momento, se observa entre 30 o 40 precarias construcciones en el sector, que no es apto para levantar construcciones, pues era antiguamente un botadero de basura.