• Economía
  • Armin Copa

El Órgano Ejecutivo promulgó este jueves un nuevo decreto supremo que amplía la subvención al gas licuado de petróleo hasta el 31 de diciembre de 2026. Con esta disposición normativa, la administración pública congela la tarifa del insumo para el consumidor final en todo el territorio nacional y asegura la provisión continua del combustible de uso doméstico.

La medida establece compensaciones específicas a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos mediante Notas de Crédito Fiscal. El mecanismo financiero fija una subvención de 0,84 bolivianos por kilogramo para el producto generado en plantas y de 0,70 bolivianos por kilogramo para el derivado de refinerías, ambos aplicados a las garrafas de diez kilogramos destinadas al mercado masivo.

Esta resolución amplía los alcances fijados a principios de año en el Decreto Supremo 5534 y mantiene la continuidad del esquema de apoyo tributario. Con el ajuste en la normativa, las autoridades estatales buscan amortiguar el costo final del recurso energético y brindar certeza en la economía de los hogares bolivianos.