- Política
- Armin Copa
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, manifestó que la administración estatal mantiene una postura de respeto hacia el cabildo programado por la Central Obrera Boliviana para este 1 de mayo. A pesar de reconocer el derecho a la reunión, la autoridad aclaró que la demanda de un nuevo ajuste en los sueldos queda fuera de las posibilidades de discusión actuales. Según el representante gubernamental, la prioridad del gabinete radica en preservar la estabilidad económica del país mediante el diálogo constante.
La organización de trabajadores incluyó en su pliego de peticiones una solicitud de aumento del 20% tanto para el Salario Mínimo Nacional como para el Haber Básico. No obstante, desde el Palacio de Gobierno señalaron que a principios de gestión ya se ejecutó una nivelación basada en el índice de inflación anual. El argumento oficial sostiene que el Tesoro General se encuentra en un periodo de austeridad fiscal que impide atender requerimientos económicos adicionales en este periodo.
Por su parte, el sector laboral prepara su asamblea en la ciudad de El Alto para definir las acciones a seguir ante la falta de respuestas satisfactorias a sus más de 200 puntos demandados. La dirigencia de los trabajadores advirtió que la resolución de la crisis nacional resulta vital para la continuidad de la gestión actual. Mientras tanto, el Gobierno insiste en que sus planteamientos buscan generar oportunidades de progreso y superar las dificultades financieras vigentes sin comprometer las arcas públicas.