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  • Armin Copa

Las organizaciones campesinas de las cuatro provincias del Norte Integrado de Santa Cruz determinaron declararse en estado de emergencia y fijaron un plazo de 48 horas para que las autoridades nacionales dejen sin efecto el Decreto Supremo 5676, normativa que regula la distribución y comercialización del diésel. La decisión surgió tras una reunión de evaluación en la que los dirigentes expresaron su rechazo a las nuevas disposiciones vigentes para la adquisición de carburantes.

Los representantes del sector productivo advirtieron que la medida gubernamental afecta de forma directa el desarrollo de los trabajos de siembra y cosecha en la región, lo que pone en riesgo la producción de alimentos básicos para el mercado nacional. Asimismo, manifestaron que el costo y las restricciones para acceder al combustible restan competitividad al pequeño y mediano productor agropecuario.

En caso de no recibir una respuesta favorable dentro del lapso establecido, las bases campesinas anticiparon el inicio de movilizaciones y bloqueos de carreteras en los puntos estratégicos del departamento cruceño. El sector instó al nivel central del Estado a instalar un canal de diálogo inmediato para atender sus demandas y evitar perjuicios en la cadena productiva.