• Seguridad
  • Micaela Villa

El lunes 28 transcurría en su habitual caos comercial sobre la avenida Buenos Aires, en la ciudad de La Paz. Entre los bocinazos de los minibuses, los puestos atiborrados de mercadería sobre las aceras y el andar de los paceños, el reloj marcaba las 17:15. De repente, a pocos metros de la esquina con la calle Los Andes, el ruido cotidiano de los motores fue interrumpido súbitamente por el estruendo de al menos 10 disparos.


Tres hombres, con el rostro parcialmente cubierto, y que empuñaban armas de fuego, aparecieron de pronto. Su objetivo era un vehículo gris que estaba atrapado en el lento tráfico de la avenida y cuyos ocupantes transportaban mercadería perteneciente a un joyero de la zona.


Los delincuentes estaban dentro de un motorizado blanco y uno más estaba en una moto. Súbitamente, encañonaron a los ocupantes del coche gris para arrebatarles el botín. 


La resistencia de las víctimas desató la desesperación de los asaltantes, quienes no dudaron en jalar el gatillo a plena luz del día y frente a la mirada atónita de transeúntes que escapaban, de comerciantes asustados que cerraban las puertas de sus locales, y otros más que filmaban el hecho con sus celulares.
“Se evidenció que un vehículo blanco habría tratado de interceptar a otro de color plomo. Es así que hubo un intercambio de fuego”, informó el comandante departamental de la Policía, Ricardo Terrazas.  “Escuchamos los tiros y todos corrimos a escondernos debajo de los mostradores. Fue una pesadilla”, relató una comerciante.

ANCIANA HERIDA


El pánico se generalizó cuando uno de los proyectiles rozó la pierna de una adulta mayor quien atendía su negocio y terminó tendida en el asfalto, herida.


“Son 6.000 bolivianos que necesitamos porque la van a intervenir”, explicó su hija. Una médica del Hospital Municipal de Cotahuma, donde la víctima fue internada, aseguró que se trata de una herida escoriativa y que la bala no ingresó  ni salió de su cuerpo.


Tras sembrar el terror, los asaltantes escaparon y abandonaron el coche blanco y la motocicleta. Después, el sector se inundó de patrullas policiales de la fueza anticrimen.


Los servicios de emergencia evacuaron a la anciana herida, mientras los peritos acordonaban el lugar y recolectaban los casquillos de bala sobre la calzada. Paralelamente, dos de los delincuentes, de 24 y 35 años, abordaron un motorizado público; de igual manera, los policías los capturaron. 


Al caer la noche, en la avenida se intentaba recuperar el ritmo comercial habitual, pero el miedo ya se había instalado entre los vecinos de esa zona.


Los arrestados fueron trasladados a dependencias de la fuerza anticrimen para que presten sus declaraciones, mientras los uniformados se secuestraban ambos vehículos abandonados en la escena del delito.


El caso ya fue puesto en conocimiento del Ministerio Público. Este caso continua baja investigación.