• Sociedad
  • Armin Copa

Tras extensas negociaciones, la Alcaldía paceña y las empresas encargadas del aseo urbano llegaron a un consenso para restablecer la recolección de desperdicios en toda la urbe. Las conversaciones contaron con la mediación de representantes de la Iglesia Católica y de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, quienes facilitaron el diálogo entre las autoridades ediles, el sector empresarial y los trabajadores de las firmas contratistas.

El punto central del entendimiento contempla la adecuación técnica y económica de los contratos a causa del incremento en el precio del combustible diésel. A cambio de esta actualización operativa, los ejecutivos y el personal operativo asumieron el compromiso formal de optimizar los tiempos de atención y acelerar la limpieza en los diferentes barrios paceños.

De esta manera concluye una medida de protesta que paralizó el retiro de deshechos durante casi dos semanas en la sede de Gobierno. El conflicto se originó por la exigencia de un reajuste contractual motivado por la subida en el costo del carburante y la nivelación del salario mínimo nacional, aspectos que causaron la acumulación de residuos en las vías públicas.