• Política
  • Armin Copa

Los gobernadores de Santa Cruz, La Paz, Tarija, Chuquisaca, Oruro y Cochabamba se reunieron este jueves en la Casa de Gobierno de Santa Cruz y acordaron declararse en estado de alerta. Dieron plazo al Gobierno hasta el 31 de octubre para responder a sus demandas sobre la redistribución de recursos y el impacto del nuevo precio del diésel. Pando, Beni y Potosí no asistieron.

Piden que el esquema 50-50 se aplique desde el Presupuesto General del Estado 2027, sin reducir los ingresos de universidades y municipios, según el acuerdo firmado el 5 de agosto con el Gobierno. También reclaman compensación por el diésel, pues sus presupuestos de 2026 se elaboraron con un precio de Bs 6,73 por litro. Solicitan que el Tesoro General transfiera recursos extraordinarios para carreteras, salud y maquinaria, con montos y plazos definidos por norma.

Los gobernadores plantean además modificaciones entre partidas y fuentes de financiamiento, para cubrir el mayor gasto en combustible sin que cuente dentro de los límites de funcionamiento. A ello suman el pedido de una norma que libere a las gobernaciones de financiar la emisión de títulos de bachiller. La reunión fue convocada por el gobernador cruceño, Juan Pablo Velasco, para coordinar una posición común.