- Sociedad
- Wilma Pérez
En 12 años, el sistema de salud de Bolivia registró 503 casos de lepra o Mal de Hansen. La información cobra relevancia tras la detección de un caso importado en el departamento de Oruro, una región que no reportaba la enfermedad desde hace cuatro décadas.
El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Oruro, Marcelo Quilo, informó de la detección del paciente. “Hemos tenido este caso de lepra después de más o menos 35 o 40 años en Oruro. Nos llamó bastante la atención”, manifestó la autoridad departamental.
De acuerdo con el reporte oficial, el paciente infectado permaneció durante años en el departamento de Santa Cruz antes de establecerse en Oruro. Los servicios sanitarios identificaron síntomas en la piel, alteraciones neurológicas periféricas y disminución en la agudeza visual.
Según datos de epidemiología, entre 2015 y 2026 se notificaron 503 contagios a nivel nacional. El reporte especifica la distribución departamental de los últimos 12 años, las nueve regiones cuentan con casos y es Santa Cruz la que lidera la lista con 377 casos; le sigue Cochabamba con 38; Beni, 24; Chuquisaca, 23; Pando, 16; La Paz, 13; Tarija, 10; Potosí, uno, al igual que Oruro.
La responsable de la Unidad de Epidemiología e Investigación del Sedes Oruro, Ana Cuéllar, explicó que la lepra no se transmite fácilmente y que el contagio requiere contacto estrecho y prolongado entre una persona infectada y una sana.
Precisó que la enfermedad afecta en mayor proporción a hombres de 25 a 64 años, y que el 10 por ciento de los diagnósticos presenta grados de discapacidad avanzada por falta de detección oportuna.
A nivel nacional se informó que en los anteriores cinco años no se identificaron contagiados en la población infantil debido a la detección temprana que se realiza en las áreas que reportan más casos de lepra. La bacteria Mycobacterium leprae o bacilo de Hansen ataca la piel, las mucosas, los nervios periféricos y la visión. El periodo de incubación varía desde los nueve meses hasta los 20 años.
Desde la Unidad de Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud se ratificó que el diagnóstico por baciloscopia y el tratamiento con poliquimioterapia son gratuitos en todo el país, a través del Sistema Único de Salud (SUS). El esquema de medicación combina tres fármacos. El tratamiento dura de seis meses a un año.
A los tres días de iniciar el tratamiento, el paciente deja de contagiar. El sistema público ofrece además profilaxis posterior a la exposición para los contactos cercanos de los casos confirmados. El Hospital Dermatológico de Jorochito,, El Torno, Santa Cruz, se mantiene como el centro de referencia nacional para la atención de esta patología puesto que cuenta con el personal y medicamentos adecuados para el tratamiento de la enfermedad que es bacteriana.
Cuéllar aclaró que que la enfermedad no se transmite por dar la mano, abrazar a una persona, compartir cubiertos ni usar las mismas toallas. El contagio ocurre únicamente por la inhalación de secreciones respiratorias tras la convivencia estrecha con un paciente que no fue diagnosticado o no está bajo tratamiento.
La especialista, de esa manera, derribó el mito de la contagiosidad.