- Economía
- Aleja Cuevas
Las partidas de buses de La Paz al interior del país fueron normales ayer al igual que en otros departamentos, donde los transportistas decidieron no acatar el paro de 24 horas que dispuso el ampliado de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia. Esta medida de protesta por la decisión gubernamental de levantar la subvención al diésel solo se sintió en Oruro, Santa Cruz de la Sierra, Sucre y los Yungas paceños, mientras los dirigentes de este sector anunciaron que asistirán al diálogo que convocó el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
El principal dirigente de los transportistas federados, Lucio Gómez, dijo ayer en conferencia de prensa que quienes replegaron sus vehículos fueron aquellos que utilizan diésel. Espera conocer la propuesta del Gobierno para iniciar la conversión de motorizados de diésel a gas vehicular, aunque explicó que será inviable en unidades de transporte pesado. “Estarán presentes nuestros ejecutivos departamentales de camiones, flotas e interprovinciales”, sostuvo.
Mientras en la ciudad de Sucre los choferes salieron a manifestar su protesta en las calles por el incremento del precio del diésel a 17,95 bolivianos, en Santa Cruz de la Sierra, los transportistas del sector cooperativizado procedieron a bloquear el acceso a la planta de YPFB, que se encuentra en la doble vía La Guardia, con volquetas y otros vehículos dedicados a la agricultura. Las personas debieron extremar recursos para trasladarse y muchos adecuaron sus camionetas para convertirlas en unidades de transporte público de personas.
En Sucre, los dirigentes explicaron que el repliegue será solo por 24 horas y que hoy retomarán sus actividades en espera del resultado del diálogo que se desarrollará en la sede del gobierno. Gómez reiteró que se trata de una medida escalonada que puede llegar a ser indefinida en caso de no encontrar respuestas de las autoridades a sus demandas.
En Oruro se pudo observar solo la circulación de vehículos particulares así como de taxis, cuyos conductores hicieron cobros exagerados, según denunciaron algunos pasajeros, quienes informaron que ante la urgencia de trasladarse se vieron obligados a pagar lo que demandaban los choferes orureños.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, minimizó la protesta debido a que muchos sectores lograron algunos acuerdos con el Gobierno, por lo que “Santa Cruz y Sucre serían las regiones que están todavía con algunos temas sin resolver en el tema del transporte, la gran mayoría ya ha encontrado una solución, sea a través del municipio, gobernaciones o mediante diálogos con el Gobierno Nacional”, sostuvo la autoridad en contacto con medios estatales.
A su retorno de Estados Unidos, el presidente Rodrigo Paz reiteró ayer que la subvención de uno de los combustibles más usados en el país era insostenible, “no podíamos seguir desembolsando 55 millones de dólares cada semana para subvencionar algo que nos quitaba hospitales, colegios carreteras”, dijo.
Aseguró que los representantes de organismos internacionales felicitaron al país por las medidas económicas que se implementaron desde noviembre. Vamos por buen camino, “quiero felicitar a la patria porque hemos sido felicitados por las decisiones que estamos tomando y, sobre todo, por esta última”.
El servicio en la Terminal paceña de Minasa se suspendió ayer luego que los transportistas a los Yungas decidieron replegar sus vehículos y si bien el transporte urbano en La Paz fue normal, se informó que para hoy se programó una caravana de vehículos a diésel que recorrerá las principales calles de la ciudad.