- Sociedad
- Wilma Pérez
El fantasma del desabastecimiento de agua queda descartado para La Paz y El Alto. Tras una inspección técnica a las represas de Incachaca y Hampaturi, autoridades del Ministerio del Agua confirmaron que los embalses registran niveles óptimos de almacenamiento del líquido e incluso presentan rebalses en algunos puntos.
Con este panorama, la disponibilidad del recurso para el consumo humano y el sistema de riego está asegurado hasta la próxima temporada de lluvias. El ministro del área, Óscar Justiniano, dio certidumbre a la población sobre la cantidad y pureza del agua.
Los resultados de laboratorio avalan los estándares de potabilidad necesarios para el suministro domiciliario. En la misma línea, la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS) ratificó que el servicio opera al 100 por ciento de su capacidad en los siete municipios que se encuentran bajo su cobertura, es decir a los que forman el área metropolitana de El Alto, La Paz, Achocalla, Laja, Mecapaca, Pucarani y Viacha.
Como medida de previsión de largo plazo, la viceministra de Recursos Hídricos, Viviana Mariscal, anunció que pronto comenzará la ejecución de la nueva represa Hampaturi Alto.
La obra demandará una inversión de 170 millones de bolivianos y reforzará el sistema de almacenamiento actual. Este proyecto forma parte de un plan de manejo integral de cuencas que busca el beneficio de las familias del área metropolitana y de los productores agrícolas que habitan en las faldas de la cordillera andina.
Con estas acciones, el Estado busca blindar el acceso a este recurso estratégico y evitar crisis de desabastecimiento y al promover el desarrollo agrícola en las comunidades que se encuentran al pie de las montañas para integrar las necesidades urbanas y rurales en un plan de gestión eficiente y sostenible.