- Economía
- Armin Copa
Una investigación sobre sabotaje a los hidrocarburos permitió al Gobierno identificar un grupo delictivo enfocado en la sustracción y alteración de carburantes con destino a Bolivia. El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, informó que las operaciones ilegales ocurrían en territorio chileno, donde los implicados retiraban volúmenes específicos de las cisternas para su venta local. Los involucrados completaban el espacio vacío mediante una mezcla de agua y aceite usado que luego ingresaba a territorio boliviano y causaba averías en los motorizados.
Las estimaciones oficiales señalan que la afectación alcanzó a cinco mil cisternas, lo cual equivale a un aproximado de ciento cincuenta millones de litros de combustible viciado. Oviedo calculó que la actividad ilícita generó un movimiento económico cercano a los ciento cincuenta millones de dólares. El operativo aún no registra personas aprehendidas, pero las autoridades ya poseen los registros de las placas de circulación de los camiones y los nombres de las compañías involucradas en el ilícito.
El presidente Rodrigo Paz expresó su gratitud por el apoyo de las autoridades del país vecino durante el proceso investigativo y aseguró que los responsables enfrentarán reclusión y la obligación de restituir los recursos económicos. Por su parte, el titular de la cartera de Gobierno anticipó que situaciones similares suceden a mayor escala en las rutas procedentes de Paraguay y Argentina. La administración central proyecta presentar los informes correspondientes a esas naciones en las próximas jornadas.