- Economía
- Armin Copa
El director de la Oficina Técnica para el Fortalecimiento de la Empresa Pública, Pablo Camacho, señaló que la Central Obrera Boliviana debería enfocar su preocupación en su actual alcance dentro del sector laboral. Según el funcionario, el ente matriz representa apenas al 14% de la economía formal en el país, cifra que refleja la reducción del empleo con beneficios de ley frente al crecimiento del sector informal. Esta postura surge como respuesta directa al pliego petitorio y a la marcha nacional que el sector sindical planea ejecutar durante la próxima semana.
La autoridad gubernamental enfatizó que el contexto económico actual requiere propuestas constructivas en lugar de exigencias o amenazas de protesta. Camacho cuestionó el silencio de la dirigencia cobista durante las últimas dos décadas, periodo en el que, según sus declaraciones, no hubo reclamos ante el manejo de recursos en las empresas públicas. Para el Ejecutivo, este es un tiempo de ajustes necesarios en el que todos los sectores deben participar bajo una lógica de sostenibilidad para que las industrias operen y logren expandirse.
El cruce de declaraciones ocurre en un momento de tensión entre el Gobierno y el sindicato, que rechaza cualquier modificación a la normativa laboral vigente. Mientras la COB busca demostrar fuerza en las calles para respaldar sus demandas sectoriales, desde la administración estatal se insiste en que la organización atraviesa una crisis de legitimidad al no agrupar a la gran mayoría de los trabajadores bolivianos. El reporte oficial sugiere que el país debe priorizar la estabilidad operativa de sus unidades productivas por encima de las presiones sociales.