- Seguridad
- Armin Copa
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, informó oficialmente el retorno de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) a territorio boliviano. La autoridad destacó que esta presencia forma parte de una estrategia integral de cooperación internacional que incluye también a organismos de inteligencia de la Unión Europea. El objetivo central de esta medida radica en reconectar a la Policía Nacional con agencias extranjeras y fuerzas de seguridad de países vecinos para optimizar el combate contra el tráfico de sustancias controladas.
La nueva política de seguridad busca establecer una red de trabajo conjunta que permita abordar las complejidades del narcotráfico en la región. Oviedo subrayó la importancia de la coordinación con las naciones limítrofes, calificando este vínculo como uno de los puntos más sensibles de la gestión actual. Además del apoyo estadounidense y europeo, el Ejecutivo pretende consolidar alianzas que permitan el intercambio de información estratégica y tecnológica para desarticular organizaciones criminales transnacionales.
Respecto a los resultados operativos recientes, el ministro señaló un incremento significativo en las incautaciones de estupefacientes, las cuales superan actualmente las siete toneladas. Resaltó que, a diferencia de gestiones anteriores, las intervenciones en laboratorios de cristalización incluyen ahora la aprehensión de personas involucradas en el ilícito. Estos procedimientos, ejecutados principalmente en la zona del Chapare por unidades de inteligencia nacional, pretenden marcar un cambio en la efectividad estatal frente al delito.