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Foto: ERBOL
  • Armin Copa

El gerente de contrataciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Jorge Roca, informó que la transformación interna de la compañía avanza de manera paulatina. Según el ejecutivo, la institución permaneció bajo el control de gestiones pasadas, lo cual complica la reestructuración inmediata. Pese a las sospechas de sabotaje interno, la administración actual evalúa el desempeño de los funcionarios para identificar al personal técnico valioso y separar a quienes no cumplen con los estándares requeridos.

La aplicación de la Ley General del Trabajo representa el principal obstáculo para realizar despidos masivos o cambios drásticos en la planilla. Roca detalló que la normativa vigente protege la estabilidad laboral y los beneficios sociales, situación que ralentiza la salida de trabajadores cuestionados. No obstante, las autoridades de la petrolera prevén la consolidación de un equipo técnico e idóneo durante los próximos meses mediante ajustes progresivos que respeten el marco legal.

Como parte de las medidas recientes, la empresa eliminó los beneficios salariales extraordinarios que recibían algunos dirigentes sindicales en comisión. Actualmente, los empleados perciben remuneraciones que corresponden estrictamente a sus funciones y cargos asignados. Mientras la Central Obrera Boliviana defiende la vigencia de la norma laboral, el Gobierno mantiene su postura de modernizar las reglas de contratación para agilizar la gestión en las entidades estratégicas del país.