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  • Armin Copa

El expresidente Evo Morales rechazó que su sector tomara la determinación de iniciar el reciente bloqueo de carreteras que afectó al país. Ante la investigación penal que la Fiscalía de Santa Cruz lidera en su contra por presunto terrorismo, el exmandatario convocó a los medios de comunicación para desmarcarse de las acciones violentas. En sus declaraciones, aseguró que los encuentros oficiales de su organización civil únicamente programaron una marcha pacífica con destino a la sede de gobierno.

Durante su intervención, el líder político expresó sorpresa ante la difusión de videos en plataformas digitales donde aparecen grupos de los denominados Ponchos Rojos con armamento en la provincia Omasuyos, así como en zonas de Oruro y el norte de Potosí. Morales deslindó cualquier responsabilidad sobre estos manifestantes y enfatizó que no posee vínculos con ellos. Pese a este desapego, el dirigente defendió el trasfondo de las protestas al calificarlas como un levantamiento derivado de la situación económica actual y las restricciones políticas hacia su partido.

La denuncia penal, que también involucra a otros dirigentes del trópico cochabambino, surge a iniciativa del Comité Cívico pro Santa Cruz. Al respecto, el exjefe de Estado cuestionó la legitimidad de la institución cruceña para promover la demanda judicial y recordó las movilizaciones urbanas de gestiones pasadas. El proceso judicial avanza mientras los registros muestran que el político respaldó de forma pública las demandas de los movilizados antes de definir la pausa en las medidas de presión.