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  • Armin Copa

El diplomático de Gran Bretaña en territorio nacional, Richard Porter, calificó como una intervención intolerable la postura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia respecto a la soberanía de las islas Malvinas. La molestia del representante surgió luego de un acto oficial en la ciudad de La Paz, donde el Gobierno boliviano ratificó su apoyo a los reclamos territoriales del país vecino sobre el archipiélago y los mares adyacentes.

La autoridad europea recordó la consulta popular efectuada en la gestión 2013, oportunidad en la cual casi la totalidad de la población de las islas decidió la permanencia bajo la administración de la corona. A su vez, el diplomático enfatizó la importancia de respetar la autodeterminación de los pueblos y defendió la legitimidad del control de su país sobre el territorio en disputa.

La administración gubernamental boliviana, mediante el viceministro Carlos Paz, consideró que la demanda de la nación rioplatense representa una lucha de toda la región. En ese sentido, la institución estatal exhortó a las partes involucradas a restablecer el diálogo conforme a las determinaciones de los organismos internacionales para conseguir un desenlace pacífico y definitivo al conflicto.