- Economía
- Armin Copa
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Yussef Akly, reveló la existencia de un millonario desfalco dentro de la subsidiaria YPFB Refinación. La máxima autoridad de la estatal petrolera informó sobre la presentación de una demanda penal contra catorce personas implicadas en el manejo irregular de recursos públicos. De acuerdo con los datos preliminares, el daño económico alcanza cifras superiores a los mil millones de bolivianos, dinero que salió de las arcas fiscales bajo la modalidad de anticipos financieros sin que existiera un retorno o beneficio para la empresa.
La investigación técnica señala que se utilizaron contratos y proyectos internos para desviar fondos destinados originalmente a la adquisición de insumos industriales. El titular de la entidad explicó que la compañía se transformó en una suerte de puente financiero para estructurar negocios que favorecieron directamente a familiares y allegados del expresidente Luis Arce. En este esquema, se habrían vulnerado todas las normativas de control interno para autorizar desembolsos millonarios sin las garantías que exige la ley boliviana para la protección de los bienes del Estado.
Por su parte, la gerencia de la planta refinadora detalló que los convenios con empresas externas presentan serias irregularidades, como el incumplimiento en la entrega de volúmenes de aceite vegetal pese al cobro total de los adelantos. Ante estos hechos, la actual administración activó procesos por conducta antieconómica y contratos lesivos contra los antiguos directivos y representantes legales de las firmas privadas involucradas. Las autoridades judiciales iniciaron las gestiones para lograr el resarcimiento civil y asegurar la reparación de las pérdidas económicas sufridas por la petrolera.