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  • Armin Copa

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, ratificó que las movilizaciones y manifestaciones pacíficas continúan autorizadas en el país, aunque remarcó la prohibición de interrumpir el paso vehicular en las rutas nacionales durante el estado de excepción. Esta postura motivó un operativo preventivo conjunto entre las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana en la zona de Yapacaní, con el objetivo de resguardar el libre tránsito y proteger los activos estratégicos ante los anuncios de movilizaciones por parte de sectores productores.

El despliegue de las fuerzas de seguridad responde a la aplicación del Decreto Supremo 5636, dictado por el presidente Rodrigo Paz bajo la figura de conmoción interna y respaldado por la Asamblea Legislativa Plurinacional. Dicha normativa otorga facultades extraordinarias y delimitadas a los efectivos militares para colaborar con las tareas policiales en el control del orden público, sin que esto implique la suspensión de los derechos y garantías fundamentales previstos en la Constitución Política del Estado.

En paralelo a las acciones de resguardo en la carretera Santa Cruz-Cochabamba, las autoridades gubernamentales mantienen habilitadas las mesas de negociación con los sectores movilizados para revisar las demandas relativas al abastecimiento. Las autoridades enfatizaron que la búsqueda de consensos mediante el diálogo técnico constituye la vía adecuada para resolver las discrepancias, mientras las tropas permanecen en el área para evitar cualquier intento de paralización del transporte.