- Sociedad
- Armin Copa
El desabastecimiento de diésel en la ciudad de La Paz afecta de manera directa al servicio de transporte municipal Pumakatari, que actualmente funciona con menos del cincuenta por ciento de sus unidades. Franco Solíz, gerente del sistema, comunicó que la falta de suministro impide cubrir la demanda diaria de carburante para la flota. El panorama resulta complejo debido a que las reservas llegaron a su límite tras jornadas con nulo o escaso reabastecimiento en las estaciones de servicio.
La carencia de combustible provocó un ajuste forzoso en los itinerarios y frecuencias de las rutas municipales. Los buses realizan sus recorridos solamente durante las primeras horas de la mañana, con despachos finales cerca de las 08:30, lo que anula por completo la cobertura en los turnos de la tarde y noche. Esta medida busca optimizar el poco remanente de energía disponible, aunque deja a miles de usuarios sin su principal alternativa de movilidad en zonas alejadas.
La administración advirtió que la suspensión total de las operaciones es una posibilidad inmediata si no reciben una dotación de emergencia en las próximas horas. Miles de ciudadanos que dependen de este transporte seguro expresan incertidumbre ante la falta de garantías para el servicio del día de mañana. Por ahora, la continuidad de los buses Puma y Chiki depende exclusivamente de la llegada de cisternas para normalizar la carga diaria de al menos treinta vehículos.