- Economía
- Armin Copa
La Federación de Empresarios Cisterneros y las autoridades del Ejecutivo alcanzaron un acuerdo definitivo que suspende las medidas de presión anunciadas por el sector transportador de hidrocarburos. El consenso surgió luego de una mesa de diálogo en la cual el Gobierno asumió el compromiso de abonar los desembolsos adeudados y definir un esquema de cancelación para las obligaciones acumuladas.
El conflicto se originó ante el continuo retraso en el cumplimiento de los pagos por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, además de reclamos vinculados al ajuste en las tarifas de los fletes de transporte. Los representantes del gremio advirtieron que los montos pendientes ponían en riesgo la operatividad técnica de las unidades y el normal suministro de carburantes a nivel nacional.
Con la firma del acta de entendimiento, los choferes y propietarios de las cisternas garantizaron la distribución regular de diésel y gasolina en las diferentes estaciones de servicio del país. Ambas partes acordaron mantener reuniones periódicas para supervisar la ejecución del cronograma financiero y asegurar que las transferencias bancarias se realicen dentro de los plazos fijados.