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  • Armin Copa

El sector del transporte de carburantes en cisternas ratificó el inicio de una medida de presión a nivel nacional a partir de este próximo lunes. La protesta surge ante el incumplimiento en el pago de compromisos pendientes por parte de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), situación que compromete la estabilidad económica de las empresas y choferes del rubro.

Representantes del gremio explicaron que la estatal petrolera mantiene deudas acumuladas desde hace meses, además de retrasos en las asignaciones de fletes y la actualización de las tarifas operativas. Según los dirigentes, el incremento constante en los costos del mantenimiento de motorizados y combustibles vuelve insostenible la continuidad de las operaciones bajo las condiciones contractuales vigentes.

El paro de actividades prevé la interrupción de la distribución y traslado de diésel y gasolina hacia las distintas plantas de almacenaje del territorio nacional. Los movilizados indicaron que mantendrán la suspensión hasta recibir una respuesta concreta del Gobierno y el desembolso de los recursos adeudados para garantizar el suministro regular.