- Economía
- Armin Copa
El máximo dirigente de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, manifestó su rechazo a la propuesta del Gobierno para instalar una mesa de negociación junto al sector empresarial. La organización sindical considera que la inclusión de los empleadores en el debate sobre el incremento salarial representa una amenaza para los intereses de los trabajadores. Según el representante, este formato de diálogo sitúa a la base laboral en una posición de desventaja frente a las posturas del Ejecutivo y los dueños de empresas.
La dirigencia obrera aclaró que el pliego de peticiones presentado este año excede la simple discusión sobre el porcentaje de los sueldos. El documento contiene demandas estructurales de diversos sectores como mineros, fabriles, constructores y petroleros, quienes requieren condiciones adecuadas para el desarrollo de sus actividades. Argollo cuestionó los intentos de reducir todas las necesidades de los afiliados a una cifra económica, cuando existen requerimientos sociales y técnicos pendientes de atención.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo persiste en la intención de convocar a los tres actores para analizar el aumento del 20% solicitado por los trabajadores. Aunque las autoridades gubernamentales aún no definen una fecha exacta para el encuentro, buscan un consenso que incluya la visión de la parte patronal. Sin embargo, la cúpula sindical mantiene su postura firme de negociar de forma directa con el Estado para evitar que el sector empresarial interfiera en las conquistas laborales previstas.