- Economía
- Armin Copa
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Bolivia presentó un descenso del 0,62% en el segundo mes del año, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Con este resultado, la inflación acumulada en el primer bimestre de 2026 se sitúa en 0,68%, mientras que el indicador interanual alcanza el 17,41%. Esta disminución responde principalmente a la baja en los costos de productos básicos de la canasta familiar y servicios de transporte masivo.
La reducción de precios se concentró de manera significativa en alimentos como la carne de pollo, el tomate, la cebolla y la papa, además del servicio de transporte interdepartamental en buses. Por el contrario, otros rubros experimentaron incrementos que moderaron el descenso general, entre los que destacan los servicios de educación superior, productos de papelería, el pan corriente y el salario de trabajadoras del hogar. Estos movimientos reflejan una dinámica mixta en el mercado interno boliviano durante el periodo analizado.
A nivel geográfico, todas las conurbaciones y ciudades capitales del país reportaron variaciones negativas, con La Paz y Santa Cruz a la cabeza de esta tendencia. Oruro, Tarija y la Región Metropolitana Kanata también contribuyeron al indicador nacional con descensos notables en el costo de vida local. El reporte oficial confirma que la mayor incidencia en la caída de la inflación proviene de los centros urbanos más poblados, donde la oferta de productos agrícolas estabilizó los precios finales al consumidor.