- Economía
- Armin Copa
La estatal Boliviana de Aviación (BoA) aclaró que el avión Boeing 767 con matrícula CP-2881 ya no integra su flota ni participa en sus actividades comerciales. La transferencia de esta aeronave a nuevos dueños ocurrió durante la gestión 2024, por lo cual la responsabilidad sobre su funcionamiento, mantenimiento y gestión recae totalmente en los actuales propietarios.
La transacción de venta, efectuada por un costo aproximado de siete millones de dólares, enfrenta actualmente un proceso de fiscalización por parte de las autoridades pertinentes debido a cuestionamientos sobre el precio referencial. Mientras las investigaciones siguen su curso para determinar el cumplimiento de las normas vigentes, la aerolínea busca desmarcarse de cualquier operación que realice este equipo de vuelo.
La preocupación de la compañía radica en que el aparato todavía vuela con los colores y logotipos institucionales, lo que representa un uso no autorizado de su propiedad intelectual. Ante este escenario, la firma aérea anunció procesos jurídicos para salvaguardar su identidad corporativa y exigió el retiro inmediato de cualquier distintivo que la relacione con dicho avión para evitar equívocos entre el público.