- Política
- Armin Copa
El proceso de entrega y recepción de la Alcaldía de La Paz atraviesa momentos de alta tensión tras la presentación de 274 carpetas de información por parte del alcalde saliente, Iván Arias, hacia su sucesor, César Dockweiler. El encuentro en el Palacio Consistorial estuvo precedido por incidentes y reclamos mutuos debido al ingreso anticipado de la autoridad electa a dependencias municipales. Arias defendió la transparencia del acto mediante la presencia de notarios, mientras que Dockweiler cuestionó la integridad de la documentación por la existencia de folios vacíos y datos incompletos.
La autoridad electa rechazó la conformidad del acta notarial y manifestó su susceptibilidad ante el estado de los archivos entregados, los cuales considera insuficientes para una transferencia administrativa adecuada. Por su parte, el burgomaestre en funciones calificó la actitud de su sucesor como una estrategia política para obstaculizar el cambio de mando y justificar posibles dificultades en la futura gestión. A pesar de los entredichos y las acusaciones de terquedad, ambos equipos acordaron establecer mesas de trabajo durante el fin de semana para intentar subsanar las deficiencias técnicas.
La incertidumbre domina el panorama político paceño ante la advertencia de Dockweiler de no ceder en sus exigencias de rigor informativo. Arias lamentó la postura del alcalde electo y comparó su conducta con conflictos gremiales recientes que afectaron a la institución. El cierre de este ciclo administrativo permanece abierto bajo un clima de desconfianza mutua, donde la falta de consenso sobre la validez de los informes técnicos posterga la finalización de una transición ordenada en el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.