- Seguridad
- Armin Copa
La intervención de las fuerzas de seguridad en la zona del siniestro aéreo derivó en la captura de doce personas que pretendían recolectar billetes esparcidos tras el impacto. El fiscal departamental de La Paz, Luis Carlos Torrez, confirmó el inicio de procesos legales para determinar las circunstancias exactas de estos arrestos y establecer los cargos penales correspondientes. Un amplio despliegue de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas custodia el área crítica con el fin de evitar mayores disturbios y proteger la escena del desastre.
El transporte militar Hércules sobrepasó los límites de la pista durante la maniobra de aterrizaje y recorrió aproximadamente un kilómetro por sectores con presencia civil. En su trayectoria, la aeronave arrolló al menos 15 motorizados, varios de ellos pertenecientes al servicio de transporte público que trasladaban pasajeros en ese momento. Esta secuencia de colisiones provocó daños estructurales severos en los vehículos afectados y complicó las tareas iniciales de auxilio debido a la magnitud de los restos metálicos sobre la vía.
Para garantizar el orden y facilitar el trabajo de los rescatistas, un contingente de 600 militares y 160 policías tomó el control absoluto del perímetro de seguridad. El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, subrayó la importancia de mantener el aislamiento del sector para permitir que los peritos identifiquen las causas de la tragedia sin interferencias externas. Las autoridades mantienen la vigilancia estricta en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional para prevenir nuevos intentos de apropiación de los valores que transportaba la unidad aérea.