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  • Armin Copa

El sector del transporte público de La Paz activó este lunes una medida de presión con el cierre de vías en el centro de la ciudad, específicamente en las inmediaciones de la plaza del Obelisco y la avenida Mariscal Santa Cruz. Los conductores denuncian que la gasolina distribuida recientemente provoca fallas mecánicas severas y daños en los motores de sus motorizados. A pesar de las garantías ofrecidas previamente por las autoridades sobre la idoneidad del producto, el gremio asegura que los problemas técnicos persisten y exigen soluciones concretas.

La dirigencia del transporte, encabezada por Liberth Tancara, rechazó los mecanismos de denuncia propuestos por el Estado, como el sistema de WhatsApp previsto para el 24 de febrero, por considerarlos estrategias de distracción. Los movilizados anunciaron la preparación de acciones constitucionales para forzar una respuesta efectiva ante lo que denominan "gasolina desestabilizada". Mientras tanto, los mecánicos de los sindicatos reportan una recurrencia en la apertura de motores debido a residuos o sedimentos que vinculan directamente con el carburante importado.

Desde Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos se confirmó la existencia de un plan de resarcimiento mediante un seguro destinado a cubrir los daños en el parque automotor afectado. Aunque el Ministerio de Hidrocarburos envió una invitación formal para dialogar el miércoles 25 de febrero, los choferes mantienen las protestas frente a las oficinas gubernamentales. La administración estatal reconoció previamente que ciertos lotes de combustible llegaron con niveles de goma en el límite superior permitido, lo cual genera la fricción actual con el sector productivo.