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  • Armin Copa

El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas aplicará una reestructuración en el paquete del Subsidio Prenatal y de Lactancia a partir de septiembre. La medida excluirá harinas y comestibles ultraprocesados para incorporar alternativas de mayor valor nutricional como chía y avena. La decisión surgió de estudios del Ministerio de Salud sobre la situación de las beneficiarias y recogió peticiones de las madres para elevar la calidad alimentaria.

A pesar de que el valor global del paquete permanecerá en 2.000 bolivianos, el presupuesto priorizará la compra de alimentos frescos. Para el área urbana se destinarán 700 bolivianos a esta categoría y 400 bolivianos para el sector rural, reservando el saldo para insumos secos. Entre las nuevas adiciones de origen fresco figuran carne de cerdo, vísceras y huevos de codorniz.

El proceso de contratación para proveedores ya figura en el sistema estatal con el objetivo de transparentar las adjudicaciones. La cobertura actual del programa alcanza a 52.000 personas en todo el territorio nacional, con una red de distribución basada en 47 agencias fijas y unidades móviles.