• Economía
  • Armin Copa

La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo manifiesta su total disconformidad con la implementación del Decreto Supremo 5676, disposición que fija valores de referencia más elevados para los grandes consumidores de carburantes. De acuerdo con la institución, la existencia de precios diferenciados estimula la reventa ilegal desde los puntos de expendio subvencionados en lugar de erradicar el tráfico irregular de combustible.

El sector agropecuario expone que la vigencia del nuevo marco tarifario compromete la rentabilidad de las unidades productivas en pleno periodo de cosechas y en la víspera de la campaña de siembra. Esta situación encarece los costos en las fases de recolección, secado y traslado de los granos, factor con impacto directo en el precio final de productos de primera necesidad como lácteos y carnes.

A la elevación de las tarifas del carburante se suma la persistencia de las dificultades logísticas en los surtidores, donde los agricultores enfrentan restricciones en los cupos de compra y extensas esperas para abastecerse. Por esta razón, el gremio solicita fiscalizar los circuitos de distribución y aplicar controles efectivos que garanticen el suministro oportuno a las faenas del campo.