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  • Armin Copa

5/1/2026.- La fuerza pública empleó agentes químicos y el carro hidrante Neptuno para dispersar a los manifestantes de la Central Obrera Boliviana en el casco viejo de La Paz. La intervención policial ocurrió después de que el intento de negociación con el Ejecutivo concluyera sin acuerdos satisfactorios para los sectores sociales. El conflicto escaló cuando los marchistas intentaron sobrepasar el cerco de seguridad que protegía los ingresos a la Plaza Murillo durante la tarde de este lunes.

Los disturbios iniciaron en las inmediaciones de la Vicepresidencia, donde se registraron lanzamientos de piedras, petardos y detonaciones de dinamita contra las líneas policiales. Ante estas acciones, los uniformados respondieron con gases lacrimógenos para replegar a la columna de trabajadores que arribó a la sede de Gobierno tras tres días de caminata desde Calamarca. El enfrentamiento provocó el repliegue momentáneo de los movilizados hacia zonas aledañas al centro político.

La situación de tensión se extendió por las calles Mercado y Camacho, además de alcanzar la plaza del Obelisco y la avenida Mariscal Santa Cruz. El uso de la fuerza pública buscó restablecer el orden en el área metropolitana mientras los sectores sindicales mantenían su rechazo a las medidas gubernamentales actuales. Hasta el momento, el resguardo policial permanece en los puntos estratégicos para evitar nuevos intentos de ingreso al kilómetro cero.