- Política
- Susana Salinas
El presidente Rodrigo Paz ofreció ayer una conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo tras su retorno de Estados Unidos. El Mandatario presentó un informe sobre sus gestiones económicas, defendió la logística de sus vuelos y lanzó duras acusaciones penales y políticas contra el exmandatario Evo Morales.
El Jefe del Estado destacó la consolidación de un paquete de financiamiento por 10 mil millones de dólares para los próximos tres años. El beneficio financiero es el resultado de acuerdos con el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), CAF y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Además, sumó un fondo de $us 750 millones del BID para desastres naturales y soporte social.
El Presidente argumentó la urgencia de estas medidas debido a la crisis energética. “Se acabó el gas, se acabó el socialismo; nos dejaron un país arrasado que tenemos que volver a reordenar”, señaló.
Paz enfrentó cuestionamientos de la prensa sobre la permanencia de la aeronave presidencial FAB-002 en Boca Ratón, Florida. El Mandatario aclaró que el itinerario no dependió de criterios personales, sino de determinaciones de la tripulación y de la saturación de los aeropuertos estadounidenses. “La elección de aeropuertos no pasa por uno, pasa por una decisión técnica”, puntualizó.
Con el mismo ímpetu, negó de forma tajante que su administración haya autorizado el pago de 3,5 millones de dólares para una separata publicitaria en el diario estadounidense USA Today, un dato que circula en diversas redes sociales.
El Presidente anunció una investigación interna inmediata sobre el origen de esa información. “No tenemos ni para pagar lo local, imagínense estar pagando algo internacional”, señaló y, en todo caso, apuntó a los responsables de comunicación oficial.
La conferencia subió de tono cuando Paz respondió al ultimátum de Morales, quien exigió la abrogación de los recientes decretos económicos bajo amenaza de bloqueos nacionales a partir del 13 de octubre.
Paz descalificó el liderazgo de Morales y cuestionó sus pasadas gestiones. Criticó el uso que el dirigente cocalero daba al avión oficial y recordó el gasto de 14 millones de dólares en el juicio marítimo ante La Haya, proceso que Bolivia perdió.
A continuación, el ataque más severo se enfocó en las denuncias judiciales que pesan sobre el exmandatario en el país.
Paz diferenció su entorno familiar del comportamiento de Morales. “Yo tengo una familia, yo no tengo amantes, no soy pedófilo, no ando con menores”, declaró de forma directa ante los medios. El gobernante acusó a Morales de promover disturbios civiles con el único fin de buscar impunidad jurídica frente a sus casos pendientes de violación de derechos humanos y pederastia.