• Economía
  • Armin Copa

El Índice de Precios al Consumidor en Bolivia registró un incremento del 1,10% durante agosto, un resultado que elevó la cifra acumulada de los primeros ocho meses del año al 3,01%, según el reciente reporte del Instituto Nacional de Estadística. Este repunte representa un cambio de tendencia frente al mes previo, cuando la variación cerró en terreno negativo, y ubica la tasa interanual en un 5,02%.

El encarecimiento de la carne de pollo, con un alza del 25,16%, se consolidó como el factor de mayor peso en la variación mensual. El organismo oficial atribuyó este incremento a demoras en el repoblamiento de las granjas avícolas tras medidas de presión pasadas, aunque los costes mostraron un descenso paulatino hacia finales de mes. Otros rubros como la telefonía móvil, el queso y la comida preparada también experimentaron ajustes al alza en sus cotizaciones.

A escala regional, el impacto en la canasta familiar presentó fluctuaciones diversas entre los distintos departamentos. Oruro encabezó la lista de regiones con el mayor porcentaje de incremento al alcanzar un 1,38%, seguido de Potosí y la zona metropolitana de Santa Cruz. En contraste, alimentos de consumo básico como el tomate, los huevos y los cortes de carne vacuna registraron reducciones que amortiguaron el balance general de la jornada económica.