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Foto: ERBOL
  • Armin Copa

La Defensoría del Pueblo emitió una alerta institucional tras verificar que Bolivia suma 2.835 focos de calor en lo que va del año. La cifra rebasó el registro más alto contabilizado en todo el periodo de 2025, cuando la marca llegó a 2.536 puntos. Ante este panorama, el titular de la entidad, Pedro Callisaya, solicitó la intensificación de las labores de prevención frente a la temporada de incendios forestales.

El seguimiento a la Resolución Constitucional 233/2024 refleja un progreso de apenas el 6% en medidas preventivas, con porcentajes menores en áreas de restauración, salud y control institucional. La entidad defensorial también detectó limitaciones en el aparato estatal, tales como la activación tardía de los comités de emergencia, deficiencias de logística para los bomberos voluntarios y la falta de sanciones contra las quemas no autorizadas.

El defensor remarcó que las quemas sin control constituyen un problema de carácter estructural con impacto directo en los derechos a la vida, la salud, el medio ambiente y los territorios indígenas. Frente a esta situación, la institución exhortó a las alcaldías, gobernaciones y al nivel central del Estado a articular acciones inmediatas para proteger las zonas vulnerables.