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  • Armin Copa

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, calificó de incoherente el ultimátum lanzado por Evo Morales y afirmó que nadie, por haber sido presidente o por tener capacidad de movilización, está por encima de la ley. El ministro reconoció que Morales puede cuestionar al Gobierno y convocar movilizaciones pacíficas dentro del marco legal, pero consideró que no le corresponde imponer decisiones al país mediante amenazas, ultimátums.

Justiniano se refirió así al plazo que Morales fijó hasta el 3 de octubre para abrogar el decreto que elimina la subvención al diésel y la norma que declara prioritaria la reorganización, disolución o liquidación de las empresas públicas, con la advertencia de activar movilizaciones desde el 13 de octubre si esa exigencia no se cumple. El ministro sostuvo que las diferencias políticas se resuelven dentro de la democracia y de la ley, no bajo advertencias de ese tipo.

La autoridad recordó además que existen órdenes de aprehensión vigentes contra Morales y remarcó que corresponde que se presente ante la Justicia y ejerza su defensa con las garantías constitucionales. Justiniano cerró su declaración señalando que el Gobierno mantiene abierto el diálogo con todos los sectores, aunque también tiene la obligación de proteger la libre circulación, el abastecimiento y los derechos de los bolivianos.