- Economía
- Armin Copa
El Instituto Nacional de Estadística presentó el informe del Índice de Precios al Consumidor correspondiente al mes de julio, con una variación mensual negativa del 2,79% en comparación con junio. Este resultado sitúa la inflación acumulada del año en un 1,89%, mientras que el dato anualizado alcanza el 4,93%. La cifra contrasta con el incremento de la cotización oficial de la moneda estadounidense, la cual pasó de 9,73 a 12,15 bolivianos durante el mismo periodo, para luego iniciar una ligera tendencia a la baja en los primeros días de agosto.
El reporte oficial atribuye este comportamiento a la regularización gradual en el abastecimiento de productos tras la conclusión de los bloqueos de carreteras registrados entre mayo y junio. La reactivación de la transitabilidad facilitó el traslado de mercancías desde las zonas agrícolas hacia los principales centros urbanos, lo que redujo la presión económica sobre los alimentos de primera necesidad. Entre los productos con mayor reducción en sus costos destacan la carne de pollo, la carne de res, el plátano, la cebolla y la zanahoria.
En contraste, el informe señala incrementos específicos en los precios del transporte interdepartamental en autobús, los teléfonos móviles, los perfumes, los televisores, el calzado para adultos y los servicios de peluquería. No obstante, el descenso general del indicador respondió al comportamiento del sector de alimentos y bebidas, tanto de consumo en el hogar como fuera de él. El resultado mantiene el indicador acumulado por debajo de las estimaciones proyectadas al inicio de la gestión por las autoridades del área económica.