- Sociedad
- Armin Copa
Las ráfagas de viento propagan diversos incendios forestales en los departamentos de Santa Cruz y Tarija, regiones que permanecen bajo alerta roja debido a las condiciones climáticas adversas. La situación crítica afecta principalmente al Parque Nacional Otuquis en suelo cruceño, donde las llamas consumieron más de 2.500 hectáreas tras ingresar desde la frontera con Brasil. Ante este escenario, equipos de emergencia interinstitucionales ejecutan labores de contención, mientras la administración cruceña programa la activación preventiva del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental para coordinar los esfuerzos económicos y logísticos.
Por otro lado, el municipio de Porongo registra quemas activas en la zona Techo II y en el área del gasoducto, con indicios de que el fuego comenzó de manera intencional a pesar de las prohibiciones vigentes. En contraste, las cuadrillas de auxilio lograron sofocar un foco de calor en Pailón, a la altura del kilómetro 50. De manera simultánea, las autoridades vigilan la evolución de otro frente crítico en San Matías con el propósito de evitar que las llamas ganen terreno.
En el departamento de Tarija, el municipio de San Lorenzo enfrenta un panorama complejo por un incendio que pone en riesgo a la comunidad de Quirusillas. Brigadas de bomberos voluntarios, comunarios y efectivos militares sostienen tareas continuas para frenar el avance del fuego hacia los centros poblados. Frente a esta emergencia, la gobernadora María René Soruco solicitó insumos urgentes, con prioridad en la provisión de agua, alimentos y equipamiento de protección médica para los rescatistas en la línea de acción.